Francia Márquez Mina, la reconocida defensora de derechos humanos que aspira a ser vicepresidenta de Colombia
El pasado 13 de marzo, Francia Márquez Mina, ganadora del Premio Nacional de Derechos Humanos en Colombia en el año 2015, se convirtió en un fenómeno político cuando se ubicó en la tercera votación más alta en las consultas presidenciales compitiendo en la coalición del Pacto Histórico con su movimiento político “Soy porque Somos”, alcanzando 783.160 votos, muy por encima de otros aspirantes con mayor trayectoria política.
Este hecho sin precedentes en
Colombia, tienen hoy a esta reconocida defensora de los derechos humanos en el
escenario nacional de la política colombiana gracias al respaldo político que
recibió de la ciudadanía, siendo posteriormente escogida como formula
vicepresidencial del candidato Gustavo Petro por el Pacto Histórico.
La agenda política de esta
mujer negra es feminista, antirracista y antipatriarcal. Habla de acabar con
las desigualdades económicas de las mujeres, la despenalización del aborto y de
devolverle la dignidad a regiones históricamente olvidadas y afectadas por el
conflicto armado y de construir una sociedad del cuidado que proteja
especialmente a las mujeres afectadas por el conflicto armado y los proyectos extractivistas.
Desde muy joven Francia Márquez
ejerció el liderazgo social cuando con su familia y comunidad se organizó para
salvaguardar el agua y la tierra de las multinacionales y de la minería ilegal,
en particular, para detener el proyecto de ampliación de la represa La
Salvajina que pretendía desviar el río Ovejas, fuente de vida de los pobladores
afro y campesinos del norte del Cauca.
Mas tarde, desde el Consejo
Comunitario del Corregimiento la Toma, en Suarez Cauca, Márquez como
representante legal, inició una labor de decidida oposición a la explotación
minera indiscriminada legal e ilegal, trabajo que incluso le ha costado
amenazas y atentados en su contra y el hecho de verse obligada a desplazarse y
dejar su municipio. Su liderazgo también se ha caracterizado por la defensa de
los derechos humanos y la salud mujeres negras, indígenas y campesinas que
viven el impacto de la minería.
En el año 2014, junto con un
grupo de mujeres, lideró la marcha de los turbantes, una movilización que llegó
desde el norte del Cauca hasta Bogotá para exigirle al gobierno nacional que
retirara los títulos mineros que fueron otorgados sin el consentimiento libre,
previo e informado de las comunidades, derecho fundamental del que son
titulares las poblaciones étnicas y que tiene fundamento constitucional en el
Estado Colombiano.
Su denuncia pública por la
falta de garantías en el cumplimiento de los derechos humanos de las
comunidades étnicas le ha valido su reconocimiento nacional e internacional. En
el 2015, fue exaltada con el Premio Nacional a la Defensa de los DerechosHumanos en la categoría Defensora del Año, y en 2018 recibió el premio Goldman Environmental, conocido como el
Nobel ambiental.
Su presencia en la
contienda ha irrumpido en la escena política tradicional y ha generado revuelo
en medios de comunicación. Habla de “vivir sabroso” y de “mayores y mayoras”,
una reivindicación desde el lenguaje de la sabiduría de las mujeres de pueblos
ancestrales y milenarios.
En cuanto a las
elecciones presidenciales, vale destacar que en caso de que ningún candidato
obtenga la mayoría absoluta en primera vuelta el 29 de mayo, será
necesaria una segunda jornada de votaciones, la cual se realizaría el 19 de
junio.
Solo hasta esa fecha se conocerán los nombres de los ganadores y ganadoras, y
si Francia Márquez ocupará un lugar en el próximo gobierno como vicepresidenta
de Colombia, algo inédito en un país profundamente desigual, racista y
patriarcal.

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